Año 2006

"Felicidades a todos", "que este año sea mejor que el anterior", "que sea super bueno para ti y todos los tuyos", son algunas frases típicas que se suelen escuchar cada año nuevo salidas de bocas aguardientosas y con olor al ponche típico con que se recibe el cambio de número.
Llantos de alegria, pena, rabia y muchos influidos por el alcohol se confunden con los abrazos y saludos deseando solo buenos augurios aunque en su gran mayoría solo son por mera cortesía. Es como cuando te preguntan como estas y te preguntas: ¿realmente te interesa como estoy?
Todo estos se mezcla con las pseudobrujas que, o comen lentejas, compran sal, se pasean con maletas o buscan desesperadamente un hombre con quien darse el primer abrazo, como si de verdad algo de eso fuera a servir para hacer de cada año nuevo un mejor año.
Luego viene el carrete, las mismas cumbias de siempre mezcladas con el ritmo de turno que este año sin ninguna duda fue el Reggeton, los alcoholicos de siempre, las risas de siempre, los recuerdos y más copete, copete y copete.
Saben, creo que que siempre puede ser año nuevo, solo es cosa de actitud.
Eso no más
